No llegué a la consultoría desde la academia.
Pasé más de 20 años trabajando adentro de empresas — como parte del equipo, en roles de gestión y dirección. Desde PyMEs familiares de 10 personas hasta organizaciones con cientos de empleados en distintas industrias.
En todas vi los mismos problemas repetirse. Empresas que crecían y perdían el control operativo. Dueños que no podían delegar porque todo dependía de ellos. Equipos que trabajaban mucho pero en la dirección equivocada. Márgenes que se comprimían sin que nadie pudiera explicar exactamente por qué.
El Método FÁCTICA nació de ese recorrido. No de un paper académico ni de una certificación. De 20 años observando, equivocándome, ajustando, y entendiendo qué funciona y qué no cuando una empresa crece más rápido que su estructura.
FÁCTICA no es el nombre de la consultora. Es el nombre del método. La consultora existe para aplicarlo.
Algunos principios que no negocio.
Primero entender
No propongo soluciones que no entiendo. El Discovery existe para eso: para entender antes de recomendar.
Entregables concretos
El resultado de cada etapa es algo que podés usar. No un informe: un plan, una herramienta, un checklist accionable.
Claridad sobre confort
Prefiero decirte lo que no querés escuchar a darte tranquilidad que no resuelve nada. La claridad incómoda es más valiosa que el consenso cómodo.
Trabajo con el equipo
No trabajo para el dueño aislado del equipo. Trabajo con el equipo. El cambio tiene que ser apropiado por las personas que lo van a sostener.
Trabajo con empresas específicas.
Tiene sentido si
- Facturás entre $100M y $3.000M al año
- Tenés entre 10 y 200 personas
- Sentís que la operación se descontroló con el crecimiento
- Estás dispuesto a involucrarte en el proceso, no solo a recibirlo
- Querés orden estructural, no parches
No tiene sentido si
- Estás empezando y aún no tenés ventas estables
- Buscás un informe para mostrar a inversores
- No estás dispuesto a cuestionar cómo hacés las cosas
- Esperás resultados sin involucramiento del equipo

